Muestra a tus hij@s o alumn@s que son talentos@s

Una de las premisas fundamentales que debemos tener en cuenta paramostrarles a nues tros hij@s o alumn@s que son talentosos es fomentar la creatividad.

Muchas de las cosas que obtenemos en esta vida son un proceso de fe, perseverancia y actitud, ya sea un proceso educativo, profesional, religioso, deportivo o social. Por lo tanto, el que nuestros hij@s o alumn@s comprendan que tienen un talento dentro de ellos también es un proceso. No podemos llamar a un niño de seis años y decirle: “Hijo, no te preocupes por nada, tú tienes un talento, lo encontrarás y serás alguien en esta vida”. No, por desgracia esto no funciona así. El encontrar un talento es un proceso lento y costoso de experimentar y sentirse bien a la vez. Hay gente que tarda media vida en encontrar su misión, el para qué a venido a este mundo.

Se ha escrito y se ha estudiado durante muchos años sobre la creatividad. Sintetizando al máximo separaría en dos vertientes las opiniones que existen sobre el concepto de la creatividad:

Hay historiadores que señalan que algunos niños tienen la suerte de ser creativos y otros no. Otros estudiosos creen que todos los niños son creativos, cada uno en un ámbito diferente. La diferencia radica en que a unos se les anima a ser creativos y a otros.

En mi opinión, me quedo con la segunda idea, ya que creo que la diferencia radica en que a unos se les anima a ser creativos y a otros.

Una vez, en un colegio pude experimentar de primera mano ejerciendo como docente, una situación donde una familia limitó el aprendizaje a su hijo y otra familia lo hizo volar.

Estábamos trabajando las tablas de multiplicar y a nivel de contenidos de segundo de primaria se debían presentar a los alumn@s las tablas de multiplicar hasta la del seis. Nosotros íbamos trabajándolas de una manera muy amena, ya que todos los viernes realizábamos torneos de tablas de multiplicar de forma escrita y oral. Y lo más importante, sabían para que les iba a servir saberse las tablas de multiplicar.

Al mismo tiempo, traje medallas y copas que tenía por casa e hicimos en clase nuestro pequeño museo de trofeos. Tengo que decir que esto fue un gran aliciente para el alumnado, ya que cada viernes había entrega de trofeos: al más rápido, al que cometía menos errores, al progreso, etc. Todo esto acompañado de la gran ovación de sus compañeros y el orgullo de mostrar al resto del colegio que trofeos tenían en su aula. Te voy a confesar un secreto, se me fue de las manos. Los niños empezaron a estudiar como nunca lo habían hecho en su vida. No fallaban, todos iban a “tope”, les encantaban las tablas, querían más y más y más. Y cuando esto pasa, hay que aprovecharlo.

Así que nos olvidamos de los contenidos mínimos que marcaba el currículo y nos fuimos a por la tabla del 10 antes de vacaciones de Pascua. Y aquí vienen las dos posturas diferentes de familias con las que me encontré:

FAMILIA 1. Me llamó un día una madre desde la puerta.

Ella estaba con su hijo y me dijo:

- ¿Qué quiere decir esto de tanta tabla de multiplicar? Yo me he informado y solo tienen que aprender hasta la tabla del 6, y ya van por la del 5. Yo no tengo tanto tiempo para estar preguntando cosas a mi hijo que no son necesarias para este curso.

No os podéis imaginar qué cara se me quedó. Y mi respuesta fue:

- A los alumnos de mi clase nadie les pone límites para aprender. Así que si usted no quiere preguntarle las tablas a su hijo ya se las preguntaré yo entre clase y clase. Pero que sepa que la semana que viene vamos a aprender la tabla del seis. Que tenga una buena tarde.

Acto seguido me agaché a la altura del niño y le dije:

- Nos vemos mañana. Seguro que harás un buen torneo de tablas, no te preocupes.

Esta fue la situación con la que me encontré y con la que cientos de niños se encuentran a diario en sus hogares. Por suerte, los dos juntos, el niño y yo, le demostramos a su madre que no hay que poner límites para aprender si uno tiene ganas y está motivado.

FAMILIA 2. En la misma clase tuve otra situación bien distinta. Cuando llegamos a la tabla del 10, di por zanjado el torneo de tablas y les expliqué que existían más tablas de multiplicar que se podían aprender (la tabla del 11, 12, 13, 14, etc.), pero que no se utilizaban con tanta frecuencia, por lo que íbamos a aprender otras cosas.
Y ahí la sorpresa. A la semana de dejar las tablas, me dijo un alumno:

- Me he estudiado la tabla del 11, ¿la puedo decir a la clase? Da igual cómo, seguida, salteada, como sea.

Le dije:

- Adelante.

Se la sabía perfecta. A la semana siguiente: “Me he estudiado la tabla del 12, ¿la puedo decir a la clase?” A la siguiente semana la misma cantinela. No te digo más, me tocó estudiar hasta la tabla del 14. Y solo hasta la del 14 porque se acabó el curso. Esto no terminó ahí.

Teníamos que premiar a este alumno, yo en primer lugar. Así que hablé con la maestra de sexto de Primaria y le pregunté si podía dejarme a su mejor alumno en Matemáticas un viernes por la tarde durante 15 minutos, ya que queríamos organizar un pequeño torneo matemático. Ella aceptó inmediatamente. Como los vaqueros, cara a cara y con el maestro de refuerzo haciendo las preguntas para que todo fuera neutral. El torneo consistía en diversas pruebas, tanto escritas como orales, y todo se decidió en la prueba final. Tres preguntas de tablas al azar, al más rápido, ya que en las pruebas anteriores ninguno de los dos alumnos hizo ningún error. ¿Y qué es lo sucedió? Que el alumno de segundo de primaria ganó el torneo.

Aún recuerdo a todos sus compañeros vitorear su nombre. Como anécdota en la reunión individual familiar, recuerdo a su padre que me dijo a modo de guasa: <<¿no te has pasado con los torneos de tablas? Me tocó estudiar con mi hijo hasta la tabla del 14>>. Y yo le contesté: <>.

¡Qué maravilla que los niños sepan que nunca hay que limitar su aprendizaje!

 

¿Qué sucede cuando se eliminan los límites del aprendizaje?

Cuando se eliminan los límites del aprendizaje es cuando nos sorprendemos de lo que pueden aprender los niñ@s.

Creo que la creatividad de un niño florecerá si se le estimula desde el hogar o desde la escuela, existiendo indicadores básicos para detectar la creatividad . Por desgracia, en muchas ocasiones se les enseña a vivir a salvo, a evitar los riesgos de hacerse daño, a conformarse, a amoldarse, a ser uno más en el grupo, una oveja más en el rebaño, a andar de puntillas por la vida en vez de bailar y correr por ella, y en consecuencia, no son conscientes de lo grandes y creativos que pueden ser cada uno de ellos.

No quiero transmitir que debamos ser demasiado permisivos con nuestros hij@s o alumnos. El niño creativo no es malcriado. La creatividad no significa irresponsabilidad, significa aplicar los propios pensamientos e ideas de uno mismo a cualquier problema o actividad en la vida, sin preocuparse por lo que piensen los demás.

Como educador hay un sueño que se repite muchas noches en mi cabeza: que los niños a quienes se les permite y anima a que sean ellos mismos brillan como el sol de mediodía. Criar a tus hijos en la creatividad no requiere de ti más tiempo ni energía, sólo una actitud distinta, una actitud creativa.

 

 

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¿Qué me puede aportar un curso sobre Educación Emocional para adolescentes?

  • 05 April, 2018

ARTÍCULO 2: EDUCACIÓN EMOCIONAL PARA ADOLESCENTES

En primer lugar hay es importante conocer el alcance que las creencias, prejuicios y estereotipos que tenemos en nuestra cabeza, y como esas creencias afectan en nuestra percepción de la realidad.

¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío?

Estamos en un momento de auge de la Psicología Positiva y de la Psicología Coaching, y cada vez más se encuentran estudios que avalan la importancia de educar en el aula en el manejo y gestión emocional, así pues, podemos coger lo mejor de cada rama a fin de ser los mejores educadores (y personas), que podamos ser.

En cuanto al Coaching aplicado a la Educación, hay varias herramientas, técnicas y métodos que puede resultarnos especialmente útiles a la hora de educar en el manejo y gestión emocional. En las sesiones de “Educación Emocional para adolescentes” de Mari Carmen López Martínez descubrirás entre otras cosas cuales son las cualidades de un buen docente o las sutilezas de la comunicación no verbal.

¿Sabes por qué es importante saber dar un feedback eficaz? Porque así las personas sabrán que estamos escuchando y entendiendo lo que nos dicen de forma plena. Otras habilidades que nos pueden resultar útiles en el emocionante mundo de la Educación Emocional para adolescentes, es la intuición, que se puede desarrollar a través de ejercicios o actividades.

Para aprender o enseñar sobre el reconocimiento y gestión emocional, primero, hemos de saber identificar las emociones, tras ello, sería el turno de aumentar o consolidar la autoestima, también es importante aprender a controlar los impulsos, fomentar y entender la motivación intrínseca del alumnado, además de trabajar en la educación de habilidades sociales, como son la empatía o la asertividad. Por último, pero no por ello menos importante, el optimismo es una variable muy a tener en cuenta, ya que dependiendo de dónde pongamos el foco de atención o de con qué filtro evaluemos la realidad, así actuaremos consecuentemente.

Todas estas cosas, y muchas más, puedes descubrir si quieres aprender de manera práctica y con un amplio repertorio de recursos para adaptar todos los materiales a las necesidades del alumnado. ¿Te atreves?

 

Mari Carmen López Martínez

 


LA REVOLUCIÓN EN LA EDUCACIÓN

  • 31 May, 2017

LA REVOLUCIÓN EN LA EDUCACIÓN


Los sistemas educativos actuales están anclados en modelos tradicionales. La educación y los métodos empleados apenas han variado en las últimas décadas. A pesar de la variedad de leyes e intentos de progreso y de mejora la dinámica en las aulas sigue siendo la misma. Estas dinámicas de aula, son dinámicas que favorecen un papel pasivo del alumno, como mero receptor de información. Se trata de metodologías que se alejan del aprendizaje significativo, y que desmotivan al alumno. Y ante esta realidad, nos encontramos con muchos niños y niñas que no tienen ganas de aprender, que se aburren en las aulas, y todo ello nos lleva hacía el fracaso escolar.


La educación tradicional


La educación tradicional respondía a las necesidades de una sociedad industrial y se ajustaba a sus señas de identidad. A lo largo de las décadas, la sociedad ha avanzado mucho, se ha transformado en una sociedad de la información y del conocimiento. Sin embargo, muchas escuelas se han quedado ancladas en ese modelo. Como consecuencia no se da respuesta a las necesidades actuales de la sociedad lo que conlleva un inevitable fracaso del sistema, que se traduce en el fracaso escolar de muchos estudiantes.


Las características de esta educación tradicional son:

  • Papel pasivo del alumno que se limita a recibir información.
  • Sistemas de evaluación que se centran en el resultado y en la etiqueta.
  • La no atención a la diversidad de formas de pensar, de aprender y la falta de respeto a los ritmos de desarrollo de cada uno, se pretende que todos alcancen los mismos objetivos, de la misma manera y al mismo tiempo.
  • Experiencias de aprendizaje demasiado rígidas.

La revolución en la educación


Si queremos enfrentarnos al devastador fenómeno del fracaso escolar, debemos hacerlo desde la transformación de las aulas y las experiencias educativas, a través de una auténtica revolución de la educación.
Los sistemas educativos necesitan una transformación, la revolución en la educación se convierte en una necesidad que no podemos dejar de lado. Resulta esencial cambiar nuestra visión y nuestra idea de la educación, del proceso de enseñanza y aprendizaje, nuestra idea del aula, para, de esta manera poder enfrentarnos al fracaso escolar, a través de:

  • Experiencias de aprendizaje más flexibles.
  • Devolver al alumno el papel protagonista activo que le corresponde. Al hacerlo le hacemos responsable de su proceso, se motiva y se interesa más por el mismo.
  • Llenar el proceso de aprendizaje de emociones positivas.
  • Centrarnos en el proceso más que en los resultados.
  • Respetar el ritmo de cada alumno, sus intereses, necesidades, formas de aprender y de pensar.
  • Devolver al aprendizaje las características propias de su esencia natural: la curiosidad, la acción, la exploración, etc.
  • Despertar las ganas de aprender de nuestros alumnos a través de experiencias de aprendizaje más apropiadas para ello.
  • Desarrollar la competencia de aprender a aprender, las técnicas de estudio y las habilidades de aprendizaje.

Los seres humanos somos seres que aprendemos, que tenemos un cerebro programado para aprender y lo hacemos constantemente a través de la experiencia. Se trata de utilizar nuestra capacidad natural y potenciarla. En los sistemas educativos tradicionales nos alejamos de esta naturaleza aprendiente y los entornos de aprendizaje se llenan de tensión, dejan de ser propicios para los aprendizajes. La revolución de la educación debe devolver al alumno las ganas de aprender y debe promover el aprendizaje, para enfrentarnos al fracaso escolar.
Si quieres ampliar los contenidos, apúntate al curso “Fracaso escolar”. No dejes pasar la oportunidad y aprovecha la oferta de lanzamiento con el cupón educayaprende50, tendrás un descuento directo del 50%.

 

Celia Rodríguez Ruiz

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¿Porqué educar en emociones?

  • 15 March, 2018

ARTÍCULO 1: EDUCACIÓN EMOCIONAL PARA ADOLESCENTES

    Todas las personas, cada día sentimos, pensamos y actuamos, es por ello que aprender a gestionar nuestras emociones conscientemente, y utilizar nuestras habilidades para relacionarnos con los demás, nos puede permitir superar las dificultades que pueden surgir de forma cotidiana de forma más eficaz y adaptativa.

    ¿La educación se trata de enseñar a resolver problemas matemáticas?, ¿o trata también de enseñarles a resolver las dificultades?. Durante muchos años la tendencia ha sido educar pensando en la inteligencia lógica-matemática, la naturalista o la lingüística. ¿Y qué pasa con el resto de inteligencias? Mucho más importante, ¿qué pasa con la inteligencia emocional?

     En las sesiones de “Educación Emocional para adolescentes” encontrarás las claves para aplicar la educación emocional en el aula, aunque siempre recomendaremos que se practique en la vida diaria. Podemos aprender mucho sobre nosotros mismos si ponemos el foco en las emociones, y además serviremos mejor como modelo a través del aprendizaje por obeservación o técnica del modelado.

     Pero…¿Qué es una emoción? Depende de a quien le preguntes, te dirá una cosa u otra. Por ejemplo, la Real Academia de la Lengua Española (RAE) define emoción como una “alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática”.

    ¿Piensas que es una definición acertada? Ciertamente, se trata de una alteración del ánimo de ese momento, que puede ser más o menos intensa, dependiendo de la evaluación subjetiva de cada persona, que puede ser placentera o displacentera, que suele ir de la mano de manifestaciones corporales.

    Cuando se trata de emociones el quid de la cuestión es el manejo y gestión emocional. No hay emociones “buenas” o “malas”, todas las emociones nos hacen movernos, son adaptativas, nos envían señales de que algo no va como debería, o de que todo va bien… ¿Sabemos manejar nuestras emociones? ¿Conocemos nuestras emociones? Podemos estudiar a Daniel Goleman hasta la saciedad, aunque nos quedaría la parte práctica, la de bajar al terreno y ensuciarnos las manos.

    ¿Cómo ser entonces un buen educador en el manejo y gestión emocional? Lo ideal sería aprender la parte teórica y práctica.

    ¿Y cómo aprender la parte práctica? Se puede recurrir a alguien con experiencia en la educación emocional para adolescentes, como es Mari Carmen López Martínez, que durante muchos años ha estado trabajando en la asociación ASSEX (Asociación de Sexualidad Educativa) en Programas de Educación Emocional para adolescentes, además de colaborando con el Programa de Educación Emocional Arco Iris de Ana Peinado y Raúl Gallego, sobre todo el ámbito del profesorado.

    “Educación Emocional para adolescentes” está horneado con mucho cariño y esfuerzo. Es por ello que si quieres saber más sobre Educación Emocional para adolescentes, gestión y reconocimiento emocional, no lo pienses más, ¡es tu oportunidad!.

 

Mari Carmen López Martínez

 


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