Muestra a tus hij@s o alumn@s que son talentos@s

Una de las premisas fundamentales que debemos tener en cuenta paramostrarles a nues tros hij@s o alumn@s que son talentosos es fomentar la creatividad.

Muchas de las cosas que obtenemos en esta vida son un proceso de fe, perseverancia y actitud, ya sea un proceso educativo, profesional, religioso, deportivo o social. Por lo tanto, el que nuestros hij@s o alumn@s comprendan que tienen un talento dentro de ellos también es un proceso. No podemos llamar a un niño de seis años y decirle: “Hijo, no te preocupes por nada, tú tienes un talento, lo encontrarás y serás alguien en esta vida”. No, por desgracia esto no funciona así. El encontrar un talento es un proceso lento y costoso de experimentar y sentirse bien a la vez. Hay gente que tarda media vida en encontrar su misión, el para qué a venido a este mundo.

Se ha escrito y se ha estudiado durante muchos años sobre la creatividad. Sintetizando al máximo separaría en dos vertientes las opiniones que existen sobre el concepto de la creatividad:

Hay historiadores que señalan que algunos niños tienen la suerte de ser creativos y otros no. Otros estudiosos creen que todos los niños son creativos, cada uno en un ámbito diferente. La diferencia radica en que a unos se les anima a ser creativos y a otros.

En mi opinión, me quedo con la segunda idea, ya que creo que la diferencia radica en que a unos se les anima a ser creativos y a otros.

Una vez, en un colegio pude experimentar de primera mano ejerciendo como docente, una situación donde una familia limitó el aprendizaje a su hijo y otra familia lo hizo volar.

Estábamos trabajando las tablas de multiplicar y a nivel de contenidos de segundo de primaria se debían presentar a los alumn@s las tablas de multiplicar hasta la del seis. Nosotros íbamos trabajándolas de una manera muy amena, ya que todos los viernes realizábamos torneos de tablas de multiplicar de forma escrita y oral. Y lo más importante, sabían para que les iba a servir saberse las tablas de multiplicar.

Al mismo tiempo, traje medallas y copas que tenía por casa e hicimos en clase nuestro pequeño museo de trofeos. Tengo que decir que esto fue un gran aliciente para el alumnado, ya que cada viernes había entrega de trofeos: al más rápido, al que cometía menos errores, al progreso, etc. Todo esto acompañado de la gran ovación de sus compañeros y el orgullo de mostrar al resto del colegio que trofeos tenían en su aula. Te voy a confesar un secreto, se me fue de las manos. Los niños empezaron a estudiar como nunca lo habían hecho en su vida. No fallaban, todos iban a “tope”, les encantaban las tablas, querían más y más y más. Y cuando esto pasa, hay que aprovecharlo.

Así que nos olvidamos de los contenidos mínimos que marcaba el currículo y nos fuimos a por la tabla del 10 antes de vacaciones de Pascua. Y aquí vienen las dos posturas diferentes de familias con las que me encontré:

FAMILIA 1. Me llamó un día una madre desde la puerta.

Ella estaba con su hijo y me dijo:

- ¿Qué quiere decir esto de tanta tabla de multiplicar? Yo me he informado y solo tienen que aprender hasta la tabla del 6, y ya van por la del 5. Yo no tengo tanto tiempo para estar preguntando cosas a mi hijo que no son necesarias para este curso.

No os podéis imaginar qué cara se me quedó. Y mi respuesta fue:

- A los alumnos de mi clase nadie les pone límites para aprender. Así que si usted no quiere preguntarle las tablas a su hijo ya se las preguntaré yo entre clase y clase. Pero que sepa que la semana que viene vamos a aprender la tabla del seis. Que tenga una buena tarde.

Acto seguido me agaché a la altura del niño y le dije:

- Nos vemos mañana. Seguro que harás un buen torneo de tablas, no te preocupes.

Esta fue la situación con la que me encontré y con la que cientos de niños se encuentran a diario en sus hogares. Por suerte, los dos juntos, el niño y yo, le demostramos a su madre que no hay que poner límites para aprender si uno tiene ganas y está motivado.

FAMILIA 2. En la misma clase tuve otra situación bien distinta. Cuando llegamos a la tabla del 10, di por zanjado el torneo de tablas y les expliqué que existían más tablas de multiplicar que se podían aprender (la tabla del 11, 12, 13, 14, etc.), pero que no se utilizaban con tanta frecuencia, por lo que íbamos a aprender otras cosas.
Y ahí la sorpresa. A la semana de dejar las tablas, me dijo un alumno:

- Me he estudiado la tabla del 11, ¿la puedo decir a la clase? Da igual cómo, seguida, salteada, como sea.

Le dije:

- Adelante.

Se la sabía perfecta. A la semana siguiente: “Me he estudiado la tabla del 12, ¿la puedo decir a la clase?” A la siguiente semana la misma cantinela. No te digo más, me tocó estudiar hasta la tabla del 14. Y solo hasta la del 14 porque se acabó el curso. Esto no terminó ahí.

Teníamos que premiar a este alumno, yo en primer lugar. Así que hablé con la maestra de sexto de Primaria y le pregunté si podía dejarme a su mejor alumno en Matemáticas un viernes por la tarde durante 15 minutos, ya que queríamos organizar un pequeño torneo matemático. Ella aceptó inmediatamente. Como los vaqueros, cara a cara y con el maestro de refuerzo haciendo las preguntas para que todo fuera neutral. El torneo consistía en diversas pruebas, tanto escritas como orales, y todo se decidió en la prueba final. Tres preguntas de tablas al azar, al más rápido, ya que en las pruebas anteriores ninguno de los dos alumnos hizo ningún error. ¿Y qué es lo sucedió? Que el alumno de segundo de primaria ganó el torneo.

Aún recuerdo a todos sus compañeros vitorear su nombre. Como anécdota en la reunión individual familiar, recuerdo a su padre que me dijo a modo de guasa: <<¿no te has pasado con los torneos de tablas? Me tocó estudiar con mi hijo hasta la tabla del 14>>. Y yo le contesté: <>.

¡Qué maravilla que los niños sepan que nunca hay que limitar su aprendizaje!

 

¿Qué sucede cuando se eliminan los límites del aprendizaje?

Cuando se eliminan los límites del aprendizaje es cuando nos sorprendemos de lo que pueden aprender los niñ@s.

Creo que la creatividad de un niño florecerá si se le estimula desde el hogar o desde la escuela, existiendo indicadores básicos para detectar la creatividad . Por desgracia, en muchas ocasiones se les enseña a vivir a salvo, a evitar los riesgos de hacerse daño, a conformarse, a amoldarse, a ser uno más en el grupo, una oveja más en el rebaño, a andar de puntillas por la vida en vez de bailar y correr por ella, y en consecuencia, no son conscientes de lo grandes y creativos que pueden ser cada uno de ellos.

No quiero transmitir que debamos ser demasiado permisivos con nuestros hij@s o alumnos. El niño creativo no es malcriado. La creatividad no significa irresponsabilidad, significa aplicar los propios pensamientos e ideas de uno mismo a cualquier problema o actividad en la vida, sin preocuparse por lo que piensen los demás.

Como educador hay un sueño que se repite muchas noches en mi cabeza: que los niños a quienes se les permite y anima a que sean ellos mismos brillan como el sol de mediodía. Criar a tus hijos en la creatividad no requiere de ti más tiempo ni energía, sólo una actitud distinta, una actitud creativa.

 

 

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Descubre el talento que hay en tu interior

  • 29 March, 2018

¿Por qué no vibrar y disfrutar no sólo con tus hobbys, sino también con tu profesión? ​Todos y cada uno de nosotros sabemos que somos únicos. Pero la mayoría pasamos por desapercibido que también tenemos un talento único.

Debido a lo que nos está aconteciendo en las últimas décadas en materia de educación, no lo definiría como una crisis, sino más bien como una globalización determinada por diferentes factores globalizadores. ¿Te propongo un trato para hacer frente a esta globalización social? A partir de hoy vamos a adquirir una noción que nunca nos hemos parado a pensar. Todos y cada uno de nosotros tenemos un talento, que además de ser único, nos hace ser grandes, excelentes y distinguidos.

Pero aquí viene la cuestión clave, ¿estimulamos a nuestros hij@s o alumn@s a que se pregunten qué piensan de ellos mismos? ¿Saben ellos en qué son buenos? Y lo más importante, ¿en qué son felices? ¿O preferimos simplemente ser aprobados por la sociedad donde vivimos? Tenemos que ser conscientes de ello y elegir: o nos centramos en vivir de acuerdo en qué pensarán los demás de nosotros, o comenzamos el camino de la búsqueda de nuestro talento y felicidad. 

Si queremos que nuestros hij@s o alumn@s encuentren su talento innato, tenemos que eliminar el único obstáculo existente para la propia grandeza de un niñ@, que no es otro que el temor a ser distinto.

Existen varias técnicas para encontrar el talento de un niño. Una de las más importantes a seguir es que los niñ@s tienen que experimentar todo lo que esté a su alcance, ya sea a nivel deportivo, en el ámbito alimenticio o en las amistades y relaciones que tienen a diario. Dejemos que practiquen todos los deportes que deseen, y así experimentar diferentes sensaciones, normas y valores. Dejemos que prueben sabores exquisitos que ofrece la vida. Dejemos que sean ellos mismos los que decidan si esa relación les aporta algo o no. Todo ello, sin dejar de orientarlos por ser sus padres, madres o tutores.

En ocasiones hay familias que les dicen a sus hij@s que no se relacionen con un compañero en concreto, u otros que asisten a una tutoría y plantean la opción de cambiar de sitio a su hij@ porque no quieren que esté sentado al lado de otro alumn@. En muchos de estos casos son las propias familias las que tienen algún problema entre ellas y lo focalizan con sus hij@s. Nos olvidamos que se trata de niños, que en un aula pocas veces hay maldad entre ellos y que pese a todo, pueden aprender unos de otros. ¿Quiénes somos nosotros para prohibir una amistad o una relación? 

La idea es animar a que los niños experimenten todo lo que puedan porque es clave para encontrar su talento. Aunque el talento no se encuentra por sí solo, hay que complementar dicha experiencia. Es esencial que durante el proceso en que tu hij@ o alumn@ esté buscando su talento, ir haciéndole las preguntas mágicas en cada una de las situaciones que experimentan: ¿esto que estás haciendo te hace feliz?, ¿por qué te gusta?, ¿disfrutas cuando lo haces? Así de fácil.

Cuando una persona hace algo que le gusta y al mismo tiempo es feliz sin importarle el día de la semana o la hora que está realizando esa actividad, está encaminada a descubrir su talento. Sin olvidar, que cuando detectemos que nuestro hij@ o alumn@ está disfrutando, es el momento de transmitirle que nos encanta verle feliz, multiplicando por diez su entusiasmo por esa actividad.

Para darnos cuenta de nuestros talentos, a medida que vamos experimentando en el transcurso de nuestras vidas, debemos saber en qué somos muy buenos. No vale afirmar que soy simpático, juego bien al fútbol o pinto cuadros y le gustan a mi familia. Debemos ser críticos con nosotros mismos, sabiendo cuáles son nuestras habilidades, hobbies, intereses y metas, al igual que nuestras limitaciones. Cuando lo consigamos seremos capaces de poder transmitirlo a nuestros hij@s o alumn@s.

¿Cómo? Un día uno de mis mentores me dio un consejo: ¿Quieres encontrar tu talento? Sólo hay una forma de encontrarlo. Enciérrate en tu habitación y detalla sobre papel todas y cada una de tus virtudes. No salgas de allí hasta que hayas llenado una hoja por delante y por detrás.

Tras una hora escribiendo en una hoja en blanco mis aptitudes y habilidades tenía que encontrar el punto donde se cruzaban dos flechas. Una flecha era la de mis talentos, es decir, qué cosas sabía hacer muy bien, al mismo tiempo que sentía pasión y felicidad cuando las llevaba a cabo. Así de fácil. La otra flecha era encontrar a quién podía servir con mis conocimientos actuales, mi talento, y en concordancia con la sociedad con la que vivimos. Digo esto porque hay que tener clara una premisa: si somos talentosos en cualquier habilidad determinada y ese talento no lo ponemos al servicio de los demás, no estamos aprovechando nuestro talento.

¿Qué quiero decir exactamente? Imagina que el mejor futbolista no jugara en ningún equipo. Que el cantante que más discos ha vendido no hubiera grabado ninguna canción. Que el pintor más grande se hubiera dedicado a cocinar, en vez de reflejar su visión del mundo en sus cuadros.

Por lo tanto, tras analizar las dos flechas y encontrar el punto donde se cruzan, ¡eureka! Es cuando has encontrado tu talento y, aún más importante, a quién vas a servir. 

Ahora bien, ¿qué hacer cuando ya has encontrado tu talento? Es decir, ¿qué hacer cuando disfrutas, te apasionas, gozas y sientes con lo que estás haciendo? Hay que volverse un genio en esa tarea. Como bien cita Sergio Fernández (escritor, conferenciante y formador), una de las mejores formas de conseguirlo es llevar a cabo la teoría de las 10.000 horas. Significa formarse, aprender, experimentar, aplicar, fallar y volver a empezar el ciclo durante 10.000 horas en tu campo determinado. De este modo, sin darte cuenta, te vuelves un experto en tu talento, ya sea en dibujar, construir, escribir, transmitir, administrar o comercializar.

Una vez un viejo sabio me dio un consejo: “En esta vida lo único que tienes que hacer es levantarte y ser feliz”. Y le pregunté: “¿Y cómo hago eso?” A lo que recibí como respuesta: “Vibra con todo aquello que hagas”. 

No tardé mucho tiempo en darme cuenta de lo importante que es en esta vida disfrutar de lo que haces. Es inverosímil que aún haya gente que detesta los lunes esperando que sea viernes, porque no es feliz en lo que hace profesionalmente. ¿Por qué no vibrar y disfrutar no sólo con tus hobbys, sino también con tu profesión? La clave es sencilla, descubre tu talento y ponlo al servicio de los demá​s.

 


5 libros de Imprescindibles sobre Educación

  • 23 April, 2018

En escuela con corazón estamos comprometidos con la formación permanente del sector educativo. Por eso, además de formar a padres y docentes para que adquieran las competencias necesarias para educar en el S.XXI, queremos contribuir en esta semana de la lectura, recomendando 5 libros imprescindibles sobre Educación, escritos por nuestros formadores.

5 libros imprescindibles sobre educación:

  1. Neuroeducación. Gestiona sus emociones, mejora su aprendizaje. Belén Piñeiro

La labor educativa tiene como objetivo principal modificar el cerebro del niño cada día. Por eso, es fundamental que todos aquellos que trabajamos en contacto directo con la infancia, poseamos los conocimientos suficientes sobre el funcionamiento del cerebro y el proceso de enseñanza-aprendizaje.

¿Qué aprenderás en este libro?

  - Descubrirás las principales áreas del cerebro y sus funciones.
  - Adquirirás los conocimientos que te permitan facilitar herramientas a tus niños de gestión emocional.
  - Conocerás las principales estrategias para potenciar su desarrollo cognitivo.
  - Sabrás cómo ayudar a tus pequeños a crecer con una buena autoestima y autonomía.
  - Prácticas que te muestren como resolver los conflictos del día a día con firmeza y cariño al mismo tiempo.
  - Adquirirás más confianza y seguridad en tu labor educativa.
  - Disfrutarás, al fin, de tu labor como progenitor y/o educador.


¿Te sumas al cambio de paradigma educativo? ¡La educación del siglo XXI ya es una realidad. ¡Benefíciate de los últimos descubrimientos en neurodesarrollo en la educación de tus niños! Más información, aquí.

 

 

  1. En búsqueda del éxito educativo. Javier Oliver

En estos últimos años, después de reflexionar sobre cuáles son las adversidades que están sufriendo los jóvenes y tras analizar nuestra realidad educativa, dónde estamos y qué consecuencias tiene vivir en esta era, En búsqueda del éxito educativo te va a mostrar los cinco pilares fundamentales que se necesitan desarrollar para hacer frente al paradigma social con el que vivimos. Una vez adquirida la noción de que la educación es un proceso. Que no existen atajos. Y que dicho proceso lo marcan los diferentes intereses evolutivos del educando. Ya sea un niñ@, un adolescente o un adulto. Debemos entender que el éxito no son los cinco minutos que permaneces en la cima tras escalar una montaña. El éxito es el proceso de dicha ascensión. Cada brecha que sobrepasas, cada caída, cada retroceso, cada paso. Eso el éxito, y no tan solo para un escalador, sino también para la vida. Desde el comienzo de mi peregrinaje en el mundo de la educación, tenía clara una premisa: educar con coherencia respecto a las necesidades educativas que el alumnado demandara. Y es por ello, que en este libro vas a encontrar las claves, herramientas, tips, actitudes y sobre todo consciencia a la hora de educar. Todas estas ideas te van brindar la posibilidad de orientar y enseñar a tus hij@s o alumnado a ser críticos en cada una de sus acciones, permitiéndoles ser competentes dentro de esta realidad social. Más información, aquí.




 
  1. Educar las emociones en la primera infancia. Belén Piñeiro

¡Consigue que tus niños se beneficien de los resultados de la Educación Emocional! Este proyecto de intervención se ha diseñado para ofrecer a los niños una pequeña base de aprendizaje social y emocional. A través de diversas actividades se intentará ofrecer pequeñas herramientas para enseñar a los más pequeños a tranquilizar sus mentes, a relajar el cuerpo y a sentirse cómodos consigo mismos y crear buenas relaciones con los demás. A lo largo del proyecto, aprenderemos mecanismos que ayuden a identificar las emociones propias y ajenas, a desarrollar la empatía, a hacer frente a los miedos, a trabajar en equipo y a resolver conflictos de forma constructiva. Para ello, se propone una metodología activa y participativa, que convierta a los niños en los protagonistas de su propio aprendizaje. Más información, aquí.

 

¿Qué beneficios aporta la educación de las emociones y de las habilidades sociales? Veamos algunos puntos concretos de mejora:

  - Incremento de la autoestima.
  - Incremento del éxito académico.
  - Mejor salud mental.
  - Desarrollo de las habilidades sociales: Incremento de comportamientos prosociales.
  - Disminución de la ansiedad.

La educación emocional dede comenzar a trabajarse a los 2 o 3 años y debe durar hasta, por lo menos, el final del instituto. Hay una gran revolución educativa pendiente. Nuestro país, va con bastante retraso. Políticos, maestros y padres, somos los encargados de llevar a cabo esta revolución. ¿Te apuntas?

 

 

 

 

 

  1. Atención integral al niño con Altas Capacidades. Asela Sánchez Aneas

En este libro podéis encontrar el proceso que se debe seguir para realizar la evaluación y diagnóstico en las Altas Capacidades Intelectuales. Pero, después del diagnóstico, ¿qué deben hacer maestros, profesores y padres? Este tema debe abordarse desde una nueva perspectiva que tenga en cuenta tanto las características cognoscitivas como las emocionales, ya que está comprobado que no es suficiente con tener inteligencia cognoscitiva para lograr el éxito en la vida, pues necesitamos de aquella otra inteligencia para lograrlo. No se debe perder de vista su desarrollo emocional y social que, muchas veces, debe ser tratado para su adecuada evolución ya que, habitualmente, no evoluciona al mismo ritmo que sus capacidades cognoscitivas. Se debe conocer el funcionamiento del cerebro del niño con AACC y todo aquello que lo caracteriza ya que es tremendamente importante para poder comprenderlo y ayudarlo. Con la lectura de este libro, adquiriréis una visión integral del niño, podréis comprender las disincronías y demás aspectos que lo caracterizan y saber de las estrategias más adecuadas para intervenir en ellas. El objetivo es aprender las herramientas necesarias para ayudar al niño a SINCRONIZAR sus DISINCRONíAS y otros problemas que pueden presentar y así conseguir su DESARROLLO INTEGRAL. Más información, aquí.

 

Y no nos olvidamos de la lectura de los más pequeños. ¿Qué te parece un libro + una guía didáctica para trabajar en valores?

 

  1. Las gafas de Guille. Belén Piñeiro

Con sus enormes gafotas, Guille sólo se fija en las cosas malas que pasan a su alrededor. A lo largo de este cuento, aprenderá que si presta atención, siempre hay algo bueno por lo que estar agradecido. Además, incluye una guía con una gran cantidad de imprimibles para que los más pequeños disfruten con Guille y el resto de personajes de la historia y, además, información útil para papás y educadores para sacarle el máximo partido al cuento y educar en valores a niños de 3 a 6 años.Más información, aquí.

 

Esperamos que te hagas con estos 5 libros imprescindibles sobre educación y que disfrutes con ellos del maravilloso hábito de la lectura. ¿Cuáles son tus libros favoritos sobre este tema?

 

 

 


Educación familiar: un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

  • 14 May, 2017

La familia es uno de los principales agentes educativos. No será la primera ni la última vez que leáis algo así. Está claro que a través del día a día familiar nos formamos, crecemos y nos descubrimos a nosotros mismos, aunque luego entren en juego otros agentes sobre los que también deberemos reflexionar. 

 

El baile de poderes y responsabilidades

Generalmente crecemos en un ambiente del que recibimos mensajes, de forma directa o indirecta, cada segundo. Mensajes que, obviamente, nos educan: el ser humano nunca deja de aprender y nuestras experiencias vitales acaban siendo algo fundamental en este aprendizaje. Precisamente, de esto quiero hablaros: de lo importante que es ser conscientes de qué experiencias generamos en familia.

Como decía al inicio del post, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Guiar a los hijos no es tarea fácil. Nosotros tenemos unas expectativas que deseamos que se cumplan, es algo normal y difícil de eliminar. Tener expectativas sobre nuestra vida y la interacción con otros forma parte de nuestra personalidad. El problema, a mi parecer, surge cuando dejamos de revisar esas expectativas y empezamos a aceptarlas como promesas de futuro. Así, día tras días generamos mensajes que acaban impregnando la personalidad de los y las peques de casa. Que acaban formando su conducta, sus valores, sus miedos, incluso sus puntos fuertes y débiles. 

Claramente, no somos los únicos protagonistas. Conforme crecen y se vuelven independientes, veremos cómo salen de ese ambiente que hemos creado, aprenden de otros ambientes y personas y terminan, poco a poco, descubriéndose a sí mismos. Sin embargo, antes de que llegue ese momento, nosotros habremos pasado muchísimo tiempo con ellos, por lo que merece la pena plantearse si estamos viviendo ese tiempo o gastándolo. 

La familia tiene un poder importante. En ocasiones, termina siendo impositora de normas que generamos poco a poco, casi sin darnos cuenta. Sobre las que no solemos reflexionar y que recaen en los pequeños de la casa de forma unidireccional, sin diálogo ni opción a cambio. Otras veces genera un diálogo, facilita aprendizajes y vivencias pero detrás de la dinámica familiar termina habiendo un “dejar hacer” del que también es complicado salir. La conclusión es clara: no hay familia perfecta.

Entender nuestra responsabilidad familiar como la necesidad de ser perfectos supone generar estrés parental y frustraciones, además de ser una auténtica utopía. Pero entonces ¿cuál es la clave para aceptar nuestro poder y ejercer nuestra responsabilidad? 

 

Saber revisarnos

Si la familia perfecta no existe, creo que a lo que más podemos aspirar es a la revisión de nuestro papel. A aprender constantemente sobre esa responsabilidad que hemos adquirido y ejercer nuestro poder de la manera más democrática posible. La clave no está en ser una familia Instagram, pero sí en conocer nuestros puntos débiles y fuertes, comprender qué podemos hacer y ponernos manos a la obra.

Al igual que nosotros generamos expectativas sobre los demás, la sociedad genera expectativas sobre nuestro papel como familia. Y, dependiendo de nuestro contexto, entenderemos que hemos de ser más autoritarios, permisivos, o democráticos. Es más: acabaremos siendo una mezcla de esos tres estilos de crianza de los que tanto hablamos.  

Es importante que sepamos plantearnos preguntas de reflexión que nos hagan comprender la dinámica familiar y, si es necesario, cambiarla. Que entendamos nuestro papel como un aprendizaje más. Porque sin duda, a ser padres no se aprende en un curso ni en un libro: se aprende generando experiencias. Eso sí, esos cursos y libros pueden ayudarnos a revisarnos, reflexionar, comprender y construir nuevos momentos que nos hagan crecer juntos. 

La educación familiar debe incitar a la reflexión y el crecimiento propio.

Cada vez que hablo de educación familiar trato precisamente de fomentar la autoreflexión. De entender el ser padres como un camino, una experiencia más llena de aprendizajes en la que nadie, absolutamente nadie, es experto. Puede que en algunos momentos caiga en mi propia trampa y acabe contradiciéndome, pero en cada charla, cada curso… procuro dar ejemplos y dejar claro, unidad tras unidad, que la familia perfecta es un fantasma.

Es lo que he intentado en el curso Educación en Valores: Educar a través del ejemplo de Escuela con corazón. Ayudaros a conocer la educación en valores, algunos conceptos clave de vuestra dinámica familiar, pero también proponeros actividades donde podáis reflexionar y seáis vosotros mismos los que guieis vuestro aprendizaje. Para mí es importante que crezcáis a través de lo que reflexionáis sobre vosotros y no por lo que yo os pueda transmitir. 

Espero que a través del curso podáis aprender de mí tanto como yo aprenderé de vosotros, pero sobre todo, espero que podáis revisar vuestro poder como familias, para ejercer esa responsabilidad de forma que creéis en familia un conjunto de experiencias y momentos que les hagan crecer como personas y descubrirse a sí mismos, más allá de las expectativas que nosotros podamos esperar. 


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